Hay caminos que no solo se miden por su altura, sino por la huella que dejan en quienes se atreven a recorrerlos.
El sábado 15 y domingo 16 de agosto, los Rovers del Clan Arasunu emprendimos una nueva aventura rumbo al Cerro Tres Kandú, ubicado en el distrito de General Eugenio A. Garay, departamento del Guairá. Con sus 842 metros sobre el nivel del mar, es el punto más alto del Paraguay y fue el escenario elegido para vivir el Campamento de Rovers 2026.
La salida desde Luque fue al mediodía del sábado. Luego del viaje, llegó el momento de afrontar el verdadero desafío: el ascenso.
La caminata tuvo una duración aproximada de tres horas y una dificultad media a alta, con tramos empinados, rocosos y con barro. En algunos sectores, las cuerdas de apoyo y las escaleras empinadas fueron necesarias para continuar el recorrido. Para afrontar estos tramos contábamos con el equipamiento necesario y, al ingresar al cerro, la Administración del Tres Kandú nos proporcionó guantes para facilitar el ascenso y brindar mayor seguridad en los sectores con cuerdas.

A medida que nos acercábamos a la cima, el camino se volvía más exigente. El cansancio comenzaba a sentirse, los pasos se hacían más lentos y cada tramo requería un poco más de esfuerzo.
Cada Rover llevaba su propio ritmo. Sin embargo, nadie quedó atrás.
Hubo momentos para esperar, ayudar, alentar y continuar juntos. Porque aunque cada uno tenía que hacer su propia subida, llegar a la cima era un objetivo compartido.

Ya en la cima, armamos el campamento y preparamos la cena mientras las estrellas, el frío y el fuerte viento acompañaban la noche. Después del esfuerzo del ascenso, llegó el momento de descansar, compartir y disfrutar de haber alcanzado nuestro objetivo.
Pero la aventura todavía no terminaba.
En la madrugada emprendimos el camino hacia el Cerro Punta Piro’y (Mirador Punta Piro’y), un impresionante mirador natural ubicado dentro de la misma serranía. El sendero que conecta ambos puntos permitió realizar una travesía combinada y llegar a tiempo para contemplar el amanecer.
Entre el frío, el cansancio y las primeras luces del día, pudimos disfrutar de un paisaje que convirtió aquellas horas de esfuerzo en uno de los recuerdos más especiales del campamento.

El alba también fue el momento elegido para realizar ceremonias importantes para el Clan Arasunu, marcando el cierre de una etapa y el comienzo de otras.
Por un lado, se realizó la Partida Scout del Rover Isaias Rojas. Después de 12 años dentro del Movimiento y de haber recorrido todas sus ramas, Isaias culminó su etapa como Rover para dar paso a un nuevo desafío: su camino hacia la Dirigencia.
En representación de la Dirigencia del Grupo Scout, fue recibido por el Dirigente del Clan de Rovers Luis Jiménez, dando así inicio a una nueva etapa dentro de su vida scout.
También recibimos oficialmente en el Clan Arasunu a Fátima Roa y Lucas Román, quienes finalizaron su etapa como Caminantes de la Comunidad Arawak para comenzar su camino como Rovers.
Ambos fueron recibidos por las integrantes del Clan, Gissel Rivas y Paloma Aranda, quienes prepararon una bienvenida cálida, pero también retadora y fuera de lo común.
Al tratarse de la última rama del Movimiento Scout, quisimos representar que llegar hasta aquí también implica asumir nuevos desafíos. Al igual que en el ascenso al Tres Kandú, habrá momentos en los que el camino se vuelva difícil, en los que sea necesario detenerse, recuperar fuerzas y volver a intentarlo.
Esta etapa representa el comienzo de una nueva aventura: una transición hacia la vida de joven adulto, donde aparecen nuevas responsabilidades, decisiones y desafíos.
Existe una idea que resume mucho de lo que significa ser Rover: “remar tu propia canoa”.
Aprender a elegir el rumbo, tomar las propias decisiones y hacerse responsable del camino.
Pero este campamento también nos recordó que remar tu propia canoa no significa hacerlo en soledad.
Cada uno avanzó a su manera, con sus propios tiempos y capacidades, pero el compañerismo hizo posible que todos llegáramos juntos. Porque en el camino scout podemos tener ritmos diferentes, pero siempre habrá alguien dispuesto a esperar, ayudar o alentar para que nadie se quede atrás.
Después de compartir un característico cocido de campamento y recuperar energías, emprendimos el descenso. La bajada tuvo una duración aproximada de una hora y treinta minutos, dando cierre a la travesía.
El regreso a Luque llegó acompañado de fotografías, risas, anécdotas y, sobre todo, de la satisfacción de haber compartido una experiencia que quedará en la memoria del Clan.
Desde el Grupo Scout Julio Correa celebramos el compromiso y la unión del Clan Arasunu, y reconocemos especialmente el acompañamiento del Dirigente del Clan, Luis Jiménez, así como la entrega de cada uno de los participantes a lo largo de esta experiencia.
Les deseamos el mayor de los éxitos a Fátima y Lucas en el inicio de su camino como Rovers, y a Isaías en esta nueva etapa que comienza, ahora con miras a la Dirigencia.
Queremos agradecer a la Administración del Tres Kandú por el excelente trato recibido, su amabilidad y la predisposición que tuvieron durante nuestra estadía, estando atentos a nuestras necesidades en todo momento. Gracias por recibir al Clan Arasunu y ser parte de esta experiencia.
El Campamento de Rovers 2026 – Tres Kandú dejó nuevos recuerdos, nuevos comienzos y una experiencia que nos permitió poner a prueba nuestros propios límites, sin olvidar que el camino también se construye junto a quienes lo recorren con nosotros.
Porque, al final, ser Rover también es eso:
caminar hacia lo desconocido con la certeza de que cada desafío nos prepara para lo que viene.
Servir. ⚜️
Clan Arasunu.

